Guía de campo
Por qué la formulación debe abordarse en la primera conversación sobre un producto
Una misma categoría puede llegar al cultivo en formas muy diferentes. La presentación afecta la practicidad y la información necesaria.
La presentación forma parte del producto
Los productos líquidos, en polvo y granulados difieren en su manejo y en su adaptación a un sistema de cultivo. Estas diferencias importan desde el inicio de la selección. Un producto incompatible con el equipo o la rutina de trabajo del cliente puede resultar inadecuado, incluso cuando su fundamento biológico sea pertinente.
Los productos vivos y los activos solubles son diferentes
Un inoculante vivo necesita una medida de actividad pertinente e información adecuada de vida útil. Un producto de activos biológicos solubles requiere su propia información de composición y estabilidad. La palabra «biológico» no hace intercambiables esas especificaciones.
El almacenamiento es específico de cada producto
Algunos productos microbianos secos y algunos líquidos pueden tener necesidades de almacenamiento muy diferentes. Evite una declaración general para todo el portafolio. El documento pertinente debe definir el envase, la vida útil y los requisitos de manejo de la versión suministrada.
Revisar la compatibilidad para el uso previsto
La información de compatibilidad debe identificar la formulación, la vía de aplicación y los demás insumos implicados. Los datos de un producto aplicado a semillas pueden no corresponder a una formulación aplicada al suelo. Consultar los documentos correspondientes ayuda al productor a comprender qué combinaciones y condiciones de manejo se han evaluado.
Solicitar el documento adecuado
Una solicitud técnica útil identifica el producto, la formulación, el cultivo, el país y la función prevista. Con estos datos, el equipo puede proporcionar la versión pertinente de la información y analizar la adaptación práctica sin confundir productos diferentes.
Lecturas adicionales
