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Soja en suelo salino-alcalino: una cosecha medida en Heilongjiang

En un establecimiento agrícola de Heilongjiang donde todos los campos son de suelo salino-alcalino de pradera, una cosecha medida de forma independiente dejó la demostración de bioacoplamiento 10.4 % por encima del testigo sin tratar: la misma ciencia del Acoplamiento Aspergillus–Rhizobia en la que se basa nuestra línea Orvan™.

Huasheng Bio5 min de lectura

El 9 de octubre de 2025 se realizó en la granja Sifangshan, del Grupo Beidahuang en Heilongjiang, una jornada de medición en campo y observación del programa de calidad y fijación de nitrógeno en soja basado en el bioacoplamiento. Fue convocada por el Centro Nacional de Extensión y Servicios Agrotécnicos, la Academia China de Ciencias Agrícolas y la Academia de Ciencias Agrícolas de Heilongjiang, con el Instituto de Investigación de Cultivos Oleaginosos de la CAAS (OCRI-CAAS) entre las entidades coorganizadoras. La cosecha se trilló y se pesó delante del panel: 190.2 kg por mu —unas 2.85 t/ha—, es decir 10.4 % por encima del testigo sin tratar.

El suelo sobre el que se midió

Lo que da valor a ese número es dónde se tomó. Los 115 200 mu del establecimiento —unas 7680 hectáreas— son en su totalidad suelo salino-alcalino de pradera, con un pH de entre 7.5 y 8.8 y, en las peores parcelas, un contenido de sal de 3‰ a 5‰. Un suelo así es de baja fertilidad y retiene mal el agua, y es exactamente el tipo de terreno donde los rizobios sobreviven mal y la nodulación falla en silencio. La granja empezó a trabajar con la CAAS y con la academia de Heilongjiang en 2023 precisamente sobre este problema.

Demostración en la granja Sifangshan, medida el 9 de octubre de 2025

Valor
Rendimiento medido, parcela de demostración190.2 kg/mu (~2.85 t/ha)
Frente al testigo sin tratar+10.4 %
Superficie de la granja, toda salino-alcalina115 200 mu (~7680 ha)
pH del suelo7.5–8.8
Contenido de sal, peores parcelas3‰–5‰

Dos campañas de diferencia, en la misma parcela

La lectura más clara sobre este suelo no es el porcentaje sino el cambio entre una visita y otra. En el otoño de 2023 la soja de aquí no pasaba de unos 70 cm, formaba pocas vainas y arrancar los tallos a mano costaba un esfuerzo real. En el otoño de 2025, en la misma parcela, las plantas superaban el metro, el dosel se cerraba bien arriba, el grano era más lleno y redondeado, y los tallos salían del suelo fácilmente con la mano. Al mirar las raíces, el panel señaló bastantes más nódulos que en años anteriores y una nodulación que se mantuvo activa más tiempo en la campaña. En tierra salino-alcalina ese último punto cuenta doble: es lo que alimenta al cultivo y es lo que empieza a reconstruir el suelo para lo que venga después.

Dos manojos de plantas de soja mostrados uno al lado del otro en la demostración; las plantas tratadas se ven más densas y con más vainas

La tecnología y la variedad de base

El bioacoplamiento fue desarrollado en el OCRI-CAAS. Aplicado en campo como inoculante microbiano, está diseñado para inducir con eficiencia la nodulación y la fijación de nitrógeno, para reducir fertilizante y emisiones a la vez que sube el rendimiento, y para mejorar la inocuidad y la calidad nutricional. Ha sido designado entre las tecnologías agrícolas de promoción prioritaria de China y entre sus Top 10 de Tecnologías Agrícolas Líderes; y después de que la academia de Heilongjiang lo adaptara y madurara para las condiciones locales, volvió a ser seleccionado como tecnología de promoción prioritaria nacional en 2025.

La biología sola no saca adelante un suelo salino-alcalino, y la demostración tampoco se lo pidió. La parcela medida se sembró con Zhonglongdou 167, una soja obtenida en el Instituto de Cultivo de la academia: unos 120 días de la emergencia a la madurez en su zona de adaptación, 40.89 % de proteína y 19.55 % de aceite. Es además variedad de demostración dentro de un programa nacional clave de I+D sobre la base genética de la tolerancia a la salinidad-alcalinidad y a otros estreses en recursos silvestres de arroz y soja. Buena semilla y buen manejo, medidos juntos.

Hasta dónde se ha llevado

Este fue uno de muchos sitios. Bajo la coordinación del Centro Nacional de Extensión y Servicios Agrotécnicos, la Academia de Ciencias Agrícolas de Heilongjiang realizó en 2025 demostraciones de bioacoplamiento en gran superficie en 29 localizaciones de la provincia, siete de ellas de 1000 mu (unas 67 ha) o más, abarcando las distintas regiones productivas y tipos de suelo de la provincia.

Orvan™: contexto técnico

El bioacoplamiento que está en el centro de este trabajo es el mismo Acoplamiento Aspergillus–Rhizobia que nuestra línea Orvan™ ofrece comercialmente. Aplicado junto a los rizobios del propio cultivo, amplifica la nodulación y la fijación de nitrógeno en lugar de reemplazar al socio que ya está en el suelo, que es justamente por lo que tiene algo que aportar en terrenos donde ese socio está bajo estrés. Un resultado medido así, por un panel de expertos y en una tierra tan difícil, es el tipo de validación que respalda lo que ponemos en el surco.

En resumen: sobre suelo salino-alcalino de pradera a pH 7.5–8.8, una cosecha medida de forma independiente dejó el bioacoplamiento 10.4 % por encima del testigo sin tratar, con 190.2 kg/mu, y con una nodulación visiblemente más fuerte y duradera que la que esa misma parcela tenía dos campañas antes. Es la misma ciencia de acoplamiento en la que se basa nuestra línea Orvan™.

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